11 ene. 2011

Sombra



Me miro al espejo y no me reconozco. Siento asco, vértigo, un sabor agrio que no se irá. Mis labios están secos. Hoy es de esos días, de los mismos. Es un mes.
Los días de vacío me cansan y me dan miedo. Me cansan porque mientras sigo aquí no puedo cambiar eso y las ganas de todo desaparecen. Me dan miedo porque mientras pierdo las ganas de todo, más ganas de llenar el vacío tengo, y las probabilidades de no reconocerme en un futuro cercano aparecen.

Hace tiempo pensaba en que debía ocupar mi tiempo en algo. Algo que sea una afición, una pasión. la gente puede cambiar de muchas formas, pero la pasión siempre queda. Me hace miserable decir ahora que no he encontrado una pasión en mí. Es difícil o casi imposible decir que quiero hacer algo ahora cuando salgo a la calle y no sé siquiera a donde ir.

Antes me gustaba salir a caminar, amaba hacer burbujas de jabón con el juguete de mi prima, hundía mi cara en el lavadero lleno de agua y contenía la respiración. Nadie lo sabía, pero esas pequeñas cosas me llenaban de gran placer.

Sentía vértigo al echarme al suelo para ver el cielo imaginando que tal vez un día podría caerme hacia arriba. Era tonto creer eso, pero yo lo pensaba y miraba la inmensidad del cielo gris de Lima. Por las noches me acercaba a mi ventana y buscaba estrellas en el cielo. Generalmente no había ninguna. Pensaba y me preguntaba si en algún lugar estaría alguien igual que yo deseando la compañía de un amigo.

Al salir de clases deseaba ver a alguien esperándome con un abrazo, imaginaba historias dulces en mi cabeza tonta, historias que ya se han gastado. Mi imaginación se ha ido.
Lo que detesto de crecer es perder la inocencia de los años pasados y que todo se contamina con recuerdos y pensamientos sucios, con resentimiento, con malos hábitos.
Mi mayor defecto es confiar. Mi mayor temor era quedarme solo.

Soy consciente de lo malo en mi, de lo que debo mejorar, el problema es que no sé cómo. La mayor parte de la gente vive con sus defectos aceptándolos y tratando de que ellos no afecten su vida diaria. Yo deseo eliminarlos por completo. Me han dicho que es imposible. Dicen que todo es cuestión de tiempo, pero el tiempo es mi problema. Cada día que pasa es diferente y lo mismo a la vez. Cada día que pasa, me hundo más en la amargura y el resentimiento hacia mí mismo. Un día sonrío y al día siguiente lloro. Pienso que en unos años recordaré todo esto como una anécdota simplemente y luego pienso en el daño que hice a tanta gente y que no podrá ser borrado y todo lo que había conseguido hasta entonces se va al diablo.

No me siento con el poder de cambiar el mundo, pero a veces desearía perder todo para retroceder el tiempo y dar al máximo todo lo que no di. Cuando comencé este blog solía decir "Tengo tanto para dar" y nada era más cierto. Hoy me miro al espejo y ya no tengo más que ofrecer. Es triste. Siempre he odiado que la gente sienta pena de mí, pero ahora mismo soy yo quien me doy pena a mí mismo. Pretendo estar bien cuando en el fondo no lo estoy. Todos ríen y yo solo soy una farsa. Debo aprender a perdonarme a luchar una batalla que debí vencer acompañado. Estoy malditamente solo, aunque haya gente que se preocupe por mí, porque es en este momento en el que daría cualquier cosa por un abrazo de toda la gente que dijo alguna vez que me amaba y yo alejé de mi. Es en este momento en el que no hay nadie.

La soledad destruye. La soledad hunde.
Las cosas se pagan. Los errores y las equivocaciones se pagan y uno debe asumir las consecuencias. Siempre he dicho que hay gente que de hecho se merece cosas peores. He dado mucho de mí pero no lo suficiente y ahora no tengo nada. Cada persona es distinta, algunos se recuperan fáciles, a otros les toma más tiempo. Hay algunos que podemos ser reemplazados. Nadie es indispensable, dicen. Las personas cambian de parecer tan rápido, la gente puede hacer algo tan simple como aquella maldita canción "Use Somebody." Solo usar a alguien. Y lo que me molesta es que un día yo lo creí y que ahora no puedo creerlo. Yo no puedo usar a nadie. Cada maldito día que pasa vuelvo a maldecir. Nunca antes lo había hecho.

No deseo ser otra persona, pero desearía volver a ser aquel chico que reía y disfrutaba de aquellos pequeños placeres, de los días que quise eliminar por algo que no valía la pena. Siempre creía que nada podía ser peor, pero ahora veo que a veces hay cosas que nunca imaginamos. El tocar fondo aun no ha llegado a mí, y temo llegar a eso. Desearía que las cosas sean como antes pero no se puede retroceder el tiempo. No quiero ser un fantasma, quiero vivir pero la vida se me escapa como el agua se escurre entre los dedos.
PD1: No haré mas promesas. Anoche soñé contigo. PD2:La canción de hoy es Si Tard-Ludivine Sagnier.

2 comentarios:

Fernando dijo...

"Lo que detesto de crecer es perder la inocencia de los años pasados y que todo se contamina con recuerdos y pensamientos sucios, con resentimiento, con malos hábitos". Es algo que yo también detesto. Pero no necesariamente tiene que ser así. Tenemos la capacidad de crear nuevos recuerdos y nuevos pensamientos. Estamos vivos, Gus, y mientras estemos vivos, siempre vamos a poder ser felices.

"La mayor parte de la gente vive con sus defectos aceptándolos y tratando de que ellos no afecten su vida diaria. Yo deseo eliminarlos por completo". Los defectos le dan sentido a nuestra vida. Nos hacen humanos, nos hacen aprender. Si no tuviéramos defectos, ¿seríamos dioses?, ¿qué seríamos?, ciertamente no seríamos humanos. ¿Quieres ser un Dios?.
Un amigo escribió esto:
http://ilogicaintrinseca.blogspot.com/2008/09/el-vaco-y-una-propuesta.html

"No me siento con el poder de cambiar el mundo, pero a veces desearía perder todo para retroceder el tiempo y dar al máximo todo lo que no di. Cuando comencé este blog solía decir "Tengo tanto para dar" y nada era más cierto. Hoy me miro al espejo y ya no tengo más que ofrecer". Es tonto martirisarse con los 'hubiera'. Mi tía falleció hace un mes, cancer terminal, nunca tuve una conversación 'final' con ella. Su último día me estuvo llamando, estaba con mi pareja; me dijo que quería ser la primera en desearme feliz cumpleaños, no subí a verla ese día. Tiene mucho para dar, Gus, te conosco poco, pero sé que tienes mucho para dar. No te martirices con los 'hubiera', piensa en el presente (o hasta en el futuro). Y, lo creas o no, sí tienes el poder para cambiar el mundo...

"Es en este momento en el que no hay nadie". No hay nada menos cierto.

"Siempre creía que nada podía ser peor, pero ahora veo que a veces hay cosas que nunca imaginamos. El tocar fondo aun no ha llegado a mí, y temo llegar a eso". ¿Por qué le tienes miedo a tocar fondo?. Entiendo tu miedo al dolor, pero a veces tocar fondo es la única solución. Está en sí mismo: "tocar fondo", no hay nada más abajo, cuando lleges ahí, sólo te quedará subir.

"Desearía que las cosas sean como antes pero no se puede retroceder el tiempo. No quiero ser un fantasma, quiero vivir pero la vida se me escapa como el agua se escurre entre los dedos". No, el tiempo no se puede retroceder... tampoco seas esquivo a tu vida, tienes 19 años, Gus!, estás muy joven. Deja de pensar en el pasado, crea un futuro, aprende. Que la vida no se te escape, es lo más valioso (y me refutarás, pero luego te darás cuenta de que es cierto) que tenemos.

No sé por lo que estás pasando. Ojalá lo que escribí te sirva, aunque sea un poco.

Didii Freiitas dijo...

Puede parecer tonto, pero me siento identificado contigo, siento que he perdido tantas cosas... Antes solía hacer tantas cosas que ya ni recuerdo, ahora me siento tan solo aunque este rodeado de tanta gente...

En fin todo dicen que son etapas, yo quiero pasar pagina lo mas pronto posible

saludos!!