14 abr. 2011

El mundo Es Demasiado Grande





-A veces siento que el mundo es demasiado grande.

-¿Por qué?

-Es como que todo está fuera de control, que las cosas se escurren entre mis dedos y no puedo tomar todo lo que quiero porque hay cosas demasiado grandes. Cuando tenía 15 salía con alguien de 27. Tuve mis primeras experiencias con él porque odiaba ser un niño y quería ser grande, todo se fue al diablo.

-Ser grande, es lo que yo quisiera ser.


Ave blanca

Esa mañana había despertado como todos los días, envuelto en desgano y dolor de espalda. Parecía un día normal. Lo hubiera sido si no hubiera abierto la ventana y visto aquello que vi. Es difícil recordar ahora. El recuerdo se me pierde como el sueño de un sueño que no se tiene claro después de un par de días. Era un pájaro, recordé, con alas muy grandes y de color blanco.

Volaba sobre la pista, al ras del suelo, dando vueltas alrededor de algo. Por la tarde, creí recordar una lechuza. había visto muchas en televisión y libros y tuve miedo.
Mi abuela siempre dijo que eran de mal presagio y anunciaban la muerte de alguien cercano al que las ve. Deseché las ideas de mi cabeza después de un rato y me dije que eran tonterías. 

Esa noche supe que estaba equivocado. una llamada trágica nos daba la noticia del fallecimiento de mi abuelo. El no era cercano a mi. Yo lo imaginé siendo devorado por aquella ave blanca y tuve pesadillas esa noche.
No lloré en el velorio. Mis primos si lo hicieron.

Crema de Afeitar

Mi padre se ponía la crema de afeitar y yo lo miraba reflejado en el espejo del baño. Siempre me decía que me fuera porque yo le pedía que me echara un poco a mi y hacia siempre que se corte. Solía rasurarse con navaja como lo hacia mi abuelo.

Era un lunes después de que él se había ido ya a trabajar cuando entré al baño y me puse un poco para jugar. Esparcí la crema con mi cepillo de dientes cuando mi madre entró y me vio.

Me metí el cepillo a la boca y traté de fingir diciendo que me estaba cepillando los dientes. Hubiese sido fácil descubrirme, pero no lo hizo. Me sentí muy bien mintiendo. Mi madre se había ido y yo tenía crema de afeitar entre los dientes.

La Flor Dulce

Mi prima Claudia solía engañarme vilmente casi todos los días de mi infancia humillándome y burlándose de mi ingenuidad. Aprendí a defenderme de ella, aprendí a ser listo por ella. Gracias a ella y a sus burlas.

Teníamos poco más de seis años y escuché por ahí de una flor que al ser arrancada podías tomar el néctar de ella y sabía muy dulce. Era roja, decía mi abuela, roja y larga.
Siempre quise encontrar aquella flor. Claudia se enteró de eso y me engañó diciendo que las flores que estaban en el jardín de mi abuela eran aquellas flores de las que hablaba.
Eran rojas, ciertamente. Y yo le creí. 

Arranqué una flor sin que ella se diera cuenta, pues antes le había dicho que no le creía, y absorbí fuertemente su contenido. Era agrio y no dulce. Sentí mucho asco y lo peor fue que me había llenado la boca de hormigas que aparentemente estaban en la flor antes de arrancarla. Fue humillante, humillante sin que nadie me viera siquiera.


9 comentarios:

Brekiaz dijo...

Yo nunca crei lo de las flores, tampoco quic comprobar mi hipotesis jajaja, pero recuerdo otras florecitas chiqitas esas que vienen juntas de colores donde pones una detras de otras y con eso haciamos coronas XD jajajaja
en fiiiiiiiin...
cosas de peqes que bonits sn recordarlos no?

salu2!

Munani dijo...

jajaja que tiernooo eso de tu cepillo de dientes con la crema de afeitar. Ah! lo de las flores rojas, largas y es cierto, sí son dulces. Te engañaron o.o

Damian dijo...

si tu viejo es como tu, la barba que tendra. yo soy lampiño, y me gusta :)

Joe dijo...

Esto me hace pensar que no tuve infancia... si bien porque no recuerdo casi nada de ella. O por que lo poco que recuerdo no se asemeja en nada ala ingenueidad... Por lo que recuerdo siempre fui un incredulo. Aunque solo sea lo que recuerde ahora.

Ale dijo...

Con cuerdo con munani, esas flores rojas son dulces yo las probaba =) Ahora lo que no son dulces son comerte los petalo Wuajjjjj >.<!

Tambien soy muy ingenuo -.- y se aprovechan de mi. Pero me gusta no que se aprovechen de mi sino que la gente se ria de mis ingenuidades, y que te rasquen la cabeza y te abrazen. si...!, lo sé estoy necesitado de afecto xD

Un abrazo Gus.

Thiago dijo...

cAri, a lo mejor lo amargo eran las hormigas, que te las comiste crudas... A mi me parece mas preocupante lo de las lechuzas..., la verdad. No veo a la muerte mandando lechuzas a avisar a alguien de la muerte de un pariente... Asi que casi me quedo con que lo soñaste, jaaj


Bezos.

Stanley Kowalski dijo...

Creo que esas flores no hay aquí, o al menos yo no las conozco. Muy tierno el relato de la crema de afeitar, y las lechuzas como pájaros de mal agüero es algo muy latinoamericano, me parece que los europeos no la ven así.

BESOTES AMIGO Y BUEN DOMINGO!!

Onix dijo...

en el colegio alguien me dijo algo parecido de esas flores pero las q probé si eran dulces.
bonitos recuerdos

Yeray Gallastegui dijo...

Ei! mola tu blog ;), el estilo q le as dado.
Pásate por el mío si quieres, y si te mola, sígueme ;)

http://yeraygallasteguifotografia.blogspot.com