21 dic. 2015

Cabos Sueltos.



Amigo, 

¿Te has dado cuenta de que todo en la vida es cíclico? No sé si sea una ley, un principio universal, o el karma que llega a cobrarnos. No lo sé. Pero lo que sí sé es que mientras pensamos que avanzamos en línea recta, la vida nos tiene preparados el punto en el que todo regresa cual boomerang lanzado al aire libre. Si dejas cabos sueltos mientras avanzas negándote a mirar el pasado que se aleja, cuando estos cabos inconclusos te alcancen, sabrás que dejaste todo a medias y ahora deberás enfrentar algo multiplicado. Por otro lado, si mientras avanzas, sales airoso, la vida te pagará con algo bueno. 

Amigo, yo lo sé. Cuando era niño mi madre me exigía ser responsable, hacer mis deberes, cuidarme mucho y no permitir que lo malo, la pereza, la envidia, y la molicie se acerquen. Yo sé que suena al modelo cliché de madre abnegada y preocupada, pero no es así. Mi mamá siempre fue una mujer muy inteligente y siempre se esmeró en ser un ejemplo correcto para mi y mi hermano. No uno bueno, o malo, sino uno correcto. Todas las cualidades que hoy poseo, aunque no son muchas, existen en mi por ella y nada más que por ella. 

Cuando me negaba a tender mi cama o a sacar mi ropa sucia, por ejemplo, ella ejercía autoridad. Siempre fui un niño disciplinado y fui muy feliz así. Muchas veces, ahora que soy un adulto, extraño esos días de disciplina. Pienso a veces que si algunas cosas hubieran sucedido de forma distinta en casa, mi personalidad, carácter, y forma de ver las cosas, ahora serían completamente opuestas. Tú has visto eso en mi.

Por otro lado, a diferencia de mi madre, mi padre siempre fue un hombre inseguro y desde que tengo memoria, siempre necesitó de ella para tomar decisiones importantes. Eso suena muy bien, ¿no? Hubiera sido, sí, pero no lo era. El no era un hombre muy inteligente y muchas veces la culpó cuando las cosas no salieron bien. Alguna vez pensé que ella debió haberlo amado mucho para pasar por alto algunas cosas suyas. Hoy no estoy muy seguro. Lo que nunca me quedó claro fue el por qué mi madre vio algo especial en él. Y con esto no quiero que pienses que mi padre es una mala persona, sino que como todo es cíclico y los cabos sueltos llegan a encontrarnos, hoy en día puedo ver que no son muy felices juntos.

Siempre, en estos últimos años y justo después de lo que nos pasó, he intentado analizar las cosas que están dentro de mi, reflexionar con respecto a lo que poseo, mis cualidades, mis cosas feas o defectos y mi forma de proceder con respecto a lo que me pasa en general. A veces no se qué es exactamente lo que quiero ser, pero si sé qué es lo que no quiero ser. Me comparo y contrasto con mis padres todo el tiempo. A veces me pregunto si yo fuera otra persona y me presentaran o me conocieran de alguna forma, cuál sería la primera impresión. ¿Me gustaría? ¿Me parecería atractivo? ¿Me vería inteligente? ¿Sería significante? Son preguntas importantes. Lo son para mi. Al final he pensado que si yo fuera otro, me enamoraría de mi mismo. Es mi ego, mi soberbia creo. Aun pienso que tengo cosas buenas que ofrecer, y en un mundo lleno de mierda, yo soy más que especial. Sin embargo, la realidad es otra en este mencionado mundo de mierda. Lo más probable es que para la mayoría, la primera impresión de mi no pase de un simple rango promedio.

Es una pena. Cuando me enamoré por primera vez, el chico del que me enamoré tenía que pagar un karma por cosas de su pasado. Se enamoró de mi y yo fui su karma. Él aprendió a sacar lo mejor de sí para dármelo, pero como todo es cíclico, lo que comenzó muy bien y fue avanzando dejando cabos sueltos, terminó muy mal. No quisiera entrar en los jugosos detalles porque ya ha pasado mucho tiempo. Sin embargo, puedo decir que en ese campo de batalla que tuvimos al final de nuestros días juntos, ambos aprendimos algo muy valioso que nunca debemos olvidar. Aprendimos que debemos amarnos a nosotros mismos antes que al otro. Y es que a veces olvidamos amarnos a nosotros mismos cuando nos enamoramos de alguien. Yo lo sé, suena trillado, pero es real. Él me amaba demasiado, y yo lo amaba demasiado. Y "demasiado" significa más de lo que se debería. ¿Has escuchado el dicho: "Lo que no te mata, te hace más fuerte."? Pues eso nos pasó a ambos. Nos herimos, nos odiamos, batallamos. Y hoy seguimos vivos lejos del otro después del karma.

No quiero dejar cabos sueltos nunca más. Una vez, una amiga muy inteligente a la que quiero y admiro, pero que tú odias, me dijo que si había algo que quería hacer, lo hiciera. Qué simple es decirlo, ¿no? Pero, ¿qué es realmente lo que quiero hacer? ¿Quiero olvidarte? ¿Quiero usar a alguien más? ¿Quiero perdonarte? ¿Quiero dejar ir el dolor o culparte para siempre? No sé qué es lo que quiero, pero si sé qué es lo que no quiero. No quiero dejar cabos sueltos porque todo es cíclico. Fuiste mi karma, pero sacaste lo mejor de mi. Todo es cíclico, ¿ahora lo vez? Me gustaría que puedas verlo. Me gustaría muchas cosas. 

Ahora vuelvo a preguntar, ¿te has dado cuenta de que todo en la vida es cíclico? No sé si sea una ley, un principio universal, o el karma que llega a cobrarnos. No lo sé, pero si todo es cíclico, ¿eso significa que ahora alguien más vendrá y sacará lo mejor de ti? ¿Significa que es tiempo de que los cabos sueltos te alcancen? 
Cuídate como yo te cuidaba y como tú me cuidabas porque como lo dijiste antes, ya no estamos el uno para el otro. Ah, y ya no dejes cabos sueltos. El karma es una hija de puta.


Augusto.


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Nota 1: He escrito esto en vez de corregir exámenes. Ahora las consecuencias van a alcanzarme.
Nota 2: Dejaré esta canción que hoy significa mucho y que espero algún día te alcance, The Cinematic Orchestra - To build a home

2 comentarios:

Gary Rivera dijo...

caray mientras te leía escuchaba "all of me" y eso le daba un sensación especial a tu entrada y claro al final me doy cuenta que la entrada venia con soundtrack (sugiero que la próxima la pongas antes del texto jejejeje)

No se si podría afirmar que todo es cíclico, hay cosas que ocurren una sola vez en la vida (menos mal jejejeje) en todo caso los problemas se repiten si no hemos aprendido la lección.

Sabes, cuando te leía antes siempre podía identificarme con los escribías y hoy me pasa igual, mi madre se asemeja a la tuya, y a ella le debo muchísimas cosas.
Mi padre tampoco estuvo a la altura y si de algo estoy seguro es que a lo largo de mi vida he hecho cosas para alejarme de todo lo que el representa y resulta que como ciudadano no soy tan malo! jejeje

EL primer amor es el que siempre marca y cuando pasa el tiempo uno debe aprender varias lecciones pero la mas común es que el amor solo no es suficiente, tiene que haber compromiso de ambas partes pero sobre todo es aceptar que si el amor se acabo, pues se acabo y estar juntos no debe ser una obligación.

Siempre he pensado que es mejor pedir perdón que pedir permiso, tu tienes que hacer lo que tu quieres hacer pero con el cuidado de NO lastimar a los demás.
No se si la idea del Karma es la que quiero abrigar en mi mente, en todo caso te doy el consejo que me dio mi viejita de niño, que luego me entere es una frase de un santo italo español: Se bueno si puedes.

En 4 palabras se resume lo que debería hacer cada persona, porque valgan verdades tampoco podemos ser buenos todo el tiempo nos agarrarían de cojudos todo el tiempo.

Un abrazo! te sigo leyendo!

Emil. dijo...

Un día escuché que el karma es la conciencia sucia de la gente buena buscando castigo en todo.